Elegí esta imagen (foto) porque es la previa, la fase del “noviazgo” del “Ciruja”. Es el momento previo al comienzo de un partido. No importa si el adversario es importante o no. En las tribunas los hinchas se van acomodando junto a sus banderas en los lugares de siempre. Las mismas caras van poblando la cancha, con ansiedad, para encontrarse con los “amigos” que siempre están a nuestro lado. Es un acto para reencontrarse con uno mismo y pensar en nuestros hijos, nuestro trabajo y otras preocupaciones cotidianas. Todo eso visto desde la perspectiva de la “inmensidad” que representa La Ciudadela. No vamos a descargarnos con bronca y violencia, por el contrario. Ese reencuentro “colectivo” sintetiza la evolución de la civilización humana porque la realidad es cambiante, como los balances y derroteros que realiza cada uno. Allí, de repente, los miles que no nos conocemos nos comunicamos masivamente, como una hermosa canción o el afecto de un hijo. Hasta que va subiendo el tono los murmullos y se acerca la aparición de los equipos. La “voz del estadio” te vuelve a la realidad, a la preocupación por los puntos y por los jugadores que pondrá en la cancha el DT del momento. La fantasía, en la previa, ya hizo su trabajo, porque somos felices con independencia de los resultados por el amor que le tenemos a nuestro querido “Ciruja”. Por todo esto, pido, en el 2015, el ascenso ansiado. Algo que se merece nuestro pueblo de hinchas sacrificados.